Oracion Milagrosa de San Pablo para pedir recuperar la pareja⭐

Esta oración de San Pablo es muy venerada ya que él es reconocido y amado por ayudarnos a encontrar lo que un día perdimos desgraciadamente. El ser humano ama ser amado y ser entendido no solo por su familia y amigos, sino por una persona sentimentalmente y es una tragedia cuando después de un buen tiempo se rompe una relación amorosa y se recibe el rechazo por parte de la otra persona; el amor se marchita y quedan solo cenizas de lo que alguna vez fue, y tristemente podemos perdernos en depresión durante el proceso de sanación. Cuando queremos solo arreglar las cosas estamos dispuestos a hacer de todo, y alguna de las maneras es esta oración para recuperar un amor y para que ellos se den cuenta de lo maravilloso que tienen a su lado y no dejen ir la felicidad por tiempos duros.

Oración de san Pablo para el amor

San Pablo nos ayuda a reunir un amor de nuevo y que este sea fiel y feliz nuevamente, alejando todos los problemas que incito esta ruptura con malos sentimientos encontrados en las personas. Alejándolos definitivamente y que la relación se mantenga positiva y llena de amor.

Se recomienda hacer esta oración en las noches antes de ir a dormir, tomarse el tiempo de silencio y pensar en la persona deseada.

Oracion Milagrosa de San Pablo para pedir recuperar la pareja dice:

Glorioso San Pablo,
apóstol y misionero, incansable viajero,
que padeciste privaciones, peligros y dolores
por llevar a los pueblos la Palabra del Evangelio
y la Buena Nueva de la salvación en Cristo Jesús,
y predicaste la Verdad, la Paz y la Vida:
que tus bendiciones me acompañen siempre
y tu intercesión me ayude a lograr lo que deseo,
las restauración de mi hogar, el regreso de mi pareja.

San Pablo, apóstol de las naciones,
que después de encontrar a Cristo en tu camino,
te entregaste en alma y corazón a ser su mensajero
y a testimoniar la grandeza de su amor hacia los hombres,
te suplico seas mi amigo y protector,
y seas mi abogado ante Jesús, nuestro Buen Pastor,
para que me socorra en mi vida amorosa
y sane mi corazón triste y herido.

Tú que anunciaste la victoria de Jesús Crucificado,
y ahora estas tan cercano a Él,
pídele por mí, por mis penas y llantos,
tú que eres milagroso en el amor,
pídele por la soledad que siente mi corazón,
y consigue que desde los Cielos me socorra
para que mi amor regrese a mi lado.

San Pablo, lleno del Espíritu Santo
por obra y gracia Divina,
con fe te ruego me des tu santa asistencia
para que pueda recuperar a la persona que amo,
trae de vuelta a mi hogar a …….,
pero que regrese por amor,
sin reproches, mentiras ni ataduras.

Abre su mente para que recapacite
y vea lo que ya tiene en su hogar,
aleja el orgullo, el desinterés, las infidelidades,
y todo lo que hace que estemos separados;
aleja a los que nos hacen daño, a los falsos amigos,
y a quien quiera crear confusión y engaño,
aleja a todo el que se aproveche de sus debilidades
y desea que no estemos juntos.

Haz que su corazón sea manso y dócil
para que recuerde todo lo bueno que hemos vivido
y pueda olvidar los errores del pasado,
haz que comprenda que mi amor es puro y sincero
y que necesito que esté a mi lado
para compartir y sentir de nuevo la felicidad.

Querido san Pablo apóstol,
por tu gran bondad y comprensión,
por el ejemplo que nos diste de amor,
concédeme que tenga una nueva oportunidad
con mi pareja ahora ausente;
ruega para que sepamos dialogar y entendernos,
ruega para que volvamos a estar juntos,
en especial consigue que sea escuchada esta petición:

-pedir con esperanza lo que se desea conseguir-.

Pablo amigo y santo protector glorioso,
presenta mis ruegos ante Jesús y María,
pídeles que no me abandonen en tan duros momentos
y lleven a Dios Padre mis sinceras y humildes suplicas
y, si es su voluntad, me envíe el auxilio que solicito.

San Pablo, mártir de la fe,
con un corazón lleno de amor a Jesús,
por la sangre que derramaste por el Divino Maestro,
quiero pedirte también que nos indiques el camino
para hacer el bien a nuestros hermanos los hombres
y para trabajar por los intereses de Dios y su Gloria,
y, sobre todo,
enséñanos a saber confiar sin reservas
en quien todo lo puede
y es nuestro amoroso y complaciente Padre.

Amén